“La marea Gris”, como así ha denominado los ciudadanos, cubre Sao Paulo; los artistas y retractores de la medida se movilizan y el gobierno actua.

La semana pasada el alcalde de Sao Paulo, João Doria, decidió repintar todos los grafitis de la Av. 23 de Maio. Tres Kilometros de arte urbano, ahora teñidos de gris. El anterior alcalde, Fernando Haddad, pagó cerca de 600 euros a cada uno de los casi 500 grafiteros que pintaron la Avenida.
La medida causó un aluvión de críticas por parte de los artistas y la ciudadanía, que mayoritariamente, cree que aporta más vida a la ciudad una obra de arte que una pared gris.
Ahora el alcalde ha echado marcha atrás, y premiara a 150 artistas para pintar los murales en un programa llamado MAR (“Museo de Arte Urbano)” que contara con 150.000 dolares y se celebrara en marzo.
Mientras tanto, en la pared de la Av. 23 de Maio, ya prácticamente gris, se van a colocar enredaderas y otro tipo de plantas que cubrirán el muro.
Desde luego, el daño ya está hecho y se ha mostrado públicamente que esta no es la forma de tratar el arte urbano.
¿Debería un alcalde incentivar el arte urbano? ¿Crear zonas para pintar? ¿Definir claramente en que zonas no se debería dibujar? ¿Donte está el límite en contra de la libertad de expresión? Comentadnos como pensáis que debería actuar el gobierno.

 

 

 

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