Como todo arte urbano que se precie, la East Side Gallery está expuesta a elementos, tanto naturales como sociales. La galería al aire libre más grande del mundo ha sufrido muchos cambios, el paso del tiempo hace mella en sus pinturas, así como el hecho de ser una galería expuesta al público, que hace que otros grafiteros quieran pintar encima.

Las pinturas fueron realizadas en 1990, justo después de la caída del muro de Berlín, poco a poco fue deteriorándose y en 2010, con motivo del 20 aniversario de tal acontecimiento, se decidió restaurar los murales, e incluso, algunos de ellos, se tuvieron que volver a pintar.

Os dejamos unas imágenes comparativas de la galería, antes y después de su restauración. Actualmente, para que perdure la memoria de la ESG, se están restaurando de nuevo. Para evitar nuevas pintadas y que la gente pueda disfrutar de la originalidad de sus murales, se están colocando vallas.

 

 

 

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